martes, 29 de noviembre de 2011

UN NUEVO DESPERTAR.


Mi manera de percibir la vida cambio hace unos meses, aproximadamente 5 meses, Dios me envió un ángel para ayudarme a ver de verdad, no solo a ver con  los ojos que tiene mi cuerpo físico sino a ver con los ojos del corazón. Era uno de esos tantos meses donde la soledad y la depresión me atacaban constantemente, pero sin duda alguna el tiempo de Dios es maravilloso, en su tiempo el envió  a esa persona que me ayudo a darme cuenta de muchas cosas que yo sabia solo que bajo los efectos por llamarlo de alguna manera de todo lo superficial  no quería aceptar. Sentí su presencia en la brisa, en la arena, en el mar y en aquella mirada y voz tan dulce que tenia frente de mi. Desde ese día las cosas no son como antes, y debo confesar que no es fácil, que sufro recaídas espirituales, porque no es nada fácil luchar contra la carne y contra las cosas banales que el mundo físico nos ofrece, pero ahora tengo la conciencia de que hago mal, siento cuando fallo y le pido a Dios que me llene de muchas fuerzas para no caer en aquella oscuridad espiritual en la cual vivía. No me considero ninguna iluminada, ni ningún ser superior, el único con ese nombre es Dios, solo soy una humilde humana, un alma atrapada en un cuerpo físico que quiere encontrar los caminos de luz y de amor y acepté esta lucha y estoy decidida a batallarla conmigo misma porque se que el hombre mas maravilloso del mundo JESUS me ama y me acepta tal como soy.

No es cuestión de religión, porque pienso que JESUCRISTO es un estilo de vida, es aquella actitud positiva y fe ante la vida, y muchas veces lo juzgamos porque los hombres hacen cosas en  su nombre, no son las iglesias son las personas, la fe en Dios no debe de basarse en opiniones de otros, es algo personal. Estoy feliz de sentir su presencia, de escucharlo y de leerlo. Puedo decir que 25 años de mi vida los tenia en oscuridad y solo aceptando y reconociendo de corazón a Jesús te das cuenta de que la vida a pesar de todo es maravillosa y que Dios esta en todas partes, es querer ver  su rostro en cada persona, es querer escucharlo en la brisa y sentirlo en el mar, es sentirse bendecido por abrir los ojos y contemplar el milagro de otro día. Quería compartir esto con ustedes para que no lo ignoren, para que lo busquen de corazón porque nada, absolutamente nada… les va a dar la paz y la alegría que solo el da. 

Continuo en mi lucha, y recuerden es cuestión de actitud

Bendiciones para todos.

Vanessa  García.

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